Cuidaré siempre de ti


Para hoy un ejercicio muy potente que no te llevará apenas tiempo. Te recomiendo que lo hagas diariamente durante al menos un mes. Todos los ejercicios de este blog deberías hacerlos al menos durante un mes o mes y medio para darles tiempo a que surtan efecto: por potentes que sean, tienen que crear nuevos modos de hacer, o deben sustituir a pensamientos muy arraigados que llevan actuando muchos años, o...

A poco que puedas, hazlo en la naturaleza ¿por qué? Porque aun cuando a veces puedas sentir que estás sol@ en el mundo, lo que estás en realidad es en el mundo y unid@ a él, eres vida con la vida. Podrías hacerlo en un lugar cerrado si vivieses habitualmente en contacto con la naturaleza, pero si el entorno en el que te desenvuelves y en el que pasas la mayor parte de tu tiempo no es un entorno natural, si tu vida se desenvuelve normalmente entre paredes, si ves más cemento que plantas, si en tus días hay poco cielo, poco aire, poco sol, intenta salir a la naturaleza a hacerlo; no es una carga más en un día lleno de cargas, es un regalo que te haces. Busca un parque, una zona verde, un sitio en el que puedas contemplar el sol o las estrellas y sentir la brisa en la cara y saluda a esa naturaleza de la que formas parte:

Ejercicio 3: Cuidaré siempre de ti

Lo dicho: idealmente en la naturaleza, respira tranquilamente tres o cuatro veces y saluda a esa naturaleza que acompaña tu camino:

Eleva tu vista y tus brazos -lateralmente- al cielo mientras piensas, te saludo, aire gracias por la vida
Bájalos lentamente también lateralmente pensando: te saludo, tierra, gracias por la vida
Álzalos frontalmente hasta la vertical: te saludo, agua, gracias por la vida
Ábrelos en cruz poniendo la fuerza en los codos y manteniendo las manos en una postura cómoda: te saludo, sol, gracias por la vida
Partiendo de la posición de brazos abiertos, acaba cerrándolos para abrazarte: Te saludo (tu nombre), gracias por la vida. Yo (tu nombre) cuidaré siempre de ti. Yo cuidaré siempre de ti (tu nombre).

Si habéis visto la entrada anterior, os habrá dado a ojo que el ejercicio de hoy es prácticamente el mismo; lo que cambia es el punto en el que pones atención. Si en la primera entrada el ejercicio era un estiramiento, con atención al apoyo que te proporciona la tierra y al modo en que tus piernas son capaces de sostenerte, en el ejercicio de hoy la misma dinámica sirve para integrarte en el mundo como una parte más de él y para reintegrarte a tí mism@: no necesitas a nadie cuando te tienes a ti.

Cuando digo que no necesitas a nadie, me refiero a que no necesitas utilizar a nadie en tu beneficio porque tú eres competente para eso. Por lo demás, siempre necesitamos a alguien, alguien para compartir, alguien a quien amar, muchos alguienes con los que disfrutar del mundo y de la vida, no para cargarles con nuestras carencias y exigirles que las resuelvan.

Nosotros, todos nosotros, somos capaces de ocuparnos de nuestras vidas y dotarlas de rumbo y de sentido y no necesitamos para ello más que una cosa, aceptar que ésa es nuestra misión y nuestro trabajo en esta vida: cuidarnos y darnos lo que necesitamos en todos los ámbitos de la existencia.

Repítelo 6 veces, no te llevará más de 10 minutos.


¿Parece un ejercicio muy caperucito y tontaina, de esos muy New Age? Puedo asegurarte que aunque suene idiota es muy potente ¿por qué?

Por una parte por lo que te decía más arriba, te integra en el mundo, te recuerda que eres parte de un todo más grande que tú que te incluye: no estás sol@ en el mundo, estás en el mundo y te tienes a ti.

Además, porque si eres una de esas personas que se han pasado la vida esperando que alguien las cuidase, te dice que hay alguien que va a hacerlo, alguien que lo asume como un compromiso: YO cuidaré de ti. Es una promesa fantástica, habrá alguien que estará siempre ahí para cuidarte, por fin eso que tanto has deseado está a punto de hacerse realidad.

Aún mejor, no tendrás que dirigir todo el tiempo a tu cuidador con instrucciones difíciles de entender, no tendrás que explicarle por qué este cuidado tiene prioridad sobre aquél otro, no tendrás que intentar retener su atención a base de promesas y chantajes, no tendrás que pagar por esos cuidados ciento por uno.


Vas a ser cuidad@ justo como necesitas, con toda la inteligencia, dedicación y mimo que desees, lo que necesitas justo cuando lo necesitas ¿pudiste imaginar nunca que llegarías a disfrutar de algo así, tú que estabas dispuest@ a conformarte con cuidados de octava categoría?. Pues eso ni más ni menos es lo que tendrás.

Por eso insisto, hazlo a diario; cuando interiorices que no estás sol@ en el mundo, que hay alguien que te cuida, que te tienes a ti y que ésa es la única persona indispensable en tu vida, ésta empezará a cambiar ¿no lo crees? Prueba, no tienes nada que perder y no requiere mucho tiempo, ni conocimientos especializados, ni que partas de un lugar en el que no estás, tienes todo lo que necesitas para hacerlo aquí y ahora. Sólo necesitas 10 minutos de tu tiempo durante 45 días para que tu vida empiece a moverse en la dirección correcta ¿te los concederás?.

El ejercicio está recomendado para todos aquellos que en mayor o menor medida aún esperamos que alguien cargue con lo que sólo a nosotr@s nos corresponde: nuestro cuidado, nuestra vida, nuestra responsabilidad, es decir, es maravillosamente útil para casi tod@s nosotr@s.


Yo lo recomiendo muy especialmente a todas las mujeres maltratadas, esas mujeres maltratadas de las que en un tiempo afortunadamente muy lejano formé parte -necesitaba que me cuidase, necesitaba creer que lo haría porque nunca se me ocurrió que era yo quien debía hacer eso por mí-; creo de verdad que a través de él encontrarán la fuerza para salir del infierno y seguir adelante hacia una vida plena y satisfactoria. Se lo recomiendo también a sus maltratadores, tan inseguros de ser valiosos, tan desesperadamente necesitados de cuidados e incapaces de dárselos que necesitan tener a alguien sojuzgado para que asuma ese cuidado por ellos -hi Josefo, ¿cómo lo llevas?-. Ojalá ellos también encuentren en el ejercicio la fuerza para cambiar y para avanzar, la fuerza para crecer y para abrazar su vida. Ojalá que así sea.


Buena semana a tod@s y hasta pronto.




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