Empezando a prestar atención
Hola a todos de nuevo: tras los ejercicios básicos propuestos en los post anteriores, pensados para comenzar a centrarnos y a sentir que nuestras dos manos son suficientes para proporcionarnos todo lo que necesitamos y nuestras dos piernas se bastan para sostenernos, se impone un poco de reflexión para ver hacia dónde dirigir nuestros pasos no vaya a ser que éstos nos lleven en una dirección equivocada.
Por ejemplo, ayer en clase de inglés propusieron para el debate el caso Bárcenas y una de mis compañeras hablaba de lo “clever” que era. No puedo disentir más: alguien tan imbécil como para considerar que necesita 35 millones para vivir, necesariamente debe tener unas carencias en casi todos los demás ámbitos de la vida monumentales. Pero es que además y aunque consiguiese salir bien librado de ésta, lo que de corazón espero que no ocurra, ¿le compensaría esa pasta del descrédito, del estrés y de la pena de prisión que le tocaría? ¿le compensa a Urdangarín? ¿son inteligentes? Pues no, son auténticamente estúpidos y no tienen ni idea de lo que necesitan realmente, que obviamente no es más pasta, aunque quizá no fuese eso lo que en última instancia buscaban, quizá fuera respeto o... a saber. ¿Inteligentes? Megacretinos, de un tarado increíble, tratando de conseguir posiblemente otras cosas mediante la pasta. Y es que el dinero es un medio, nunca un fin, por más que haya demasiada gente que parece ignorarlo. Y es que con el dinero se pueden conseguir cosas, pero la capacidad felicitaria de las cosas es muy limitada y suele radicar más en su deseo que en su satisfacción. Una vez tienes el yate, quieres uno más grande, o más potente, o decorado de otra manera, o un helicóptero… que por supuesto te darán la misma satisfacción: poquita. Y es que nuestra satisfacción o insatisfacción no radica en lo que tenemos sino en lo que SOMOS, o más bien, en lo que SENTIMOS QUE SOMOS.
¿Qué sentimos que somos? Si estamos fallando a nuestros valores, lo que somos, lo que sentimos acerca de lo que somos, es que somos una mierda y una estafa, que se lo pregunten a Urdangarín y a Bárcenas, que en el fondo de su alma se saben basura.
Es fácil encontrar falsos caminos cuando no sabe uno cuidarse, cuando todo a nuestro alrededor nos dice que si tenemos dinero y fama todo irá bien, que las personas más afortunadas del mundo son Cristiano Ronaldo y Angelina Jolie puesto que son guapos, famosos y tienen dinero. Ese supuesto está profundamente arraigado; aun siendo profundamente imbécil, aun sabiendo de su falsedad y su necedad, aunque todos conozcamos una pareja anciana, humilde y con un hijo retrasado que, ellos sí, son las personas más felices y afortunadas de la tierra, tendemos a olvidarlo y a creernos lo que tanto nos repiten: si eres famoso y envidiado, eres guapo y tienes dinero, tu felicidad está asegurada.
Así que aquí voy a recordar lo obvio para que no lo olvidemos: la felicidad radica en la fidelidad a ti mism@, en acostarte cada noche sintiéndote orgullos@ de ti, de cómo has llevado tu día, de lo que has hecho con él, en saber que hoy has sido DIGN@ DE LA VIDA. La felicidad radica no en tener más de lo mismo –sea dinero, reconocimiento o cualquier otra cosa- si no en tener un buen equilibrio en todos los ámbitos que componen la vida. ¿Cómo consigues ese equilibrio? Prestando atención y empezando a cuidar cada uno de los ámbitos de la existencia.
¿Cuáles son los ámbitos de la vida que deberíamos cuidar? Vamos a empezar con uno de ellos, el más básico porque los demás se construyen sobre él: el ámbito biológico. Para ver cómo lo estás haciendo, si necesitas mejorar y en caso de que así fuese, de qué manera podrías hacerlo, pregúntate si te estás dando lo que necesitas en los siguientes aspectos:
Ámbito Biológico
- Alimentación
- Descanso
- Ejercicio
- Salud (¿tomas las medicinas que necesitas? ¿te abstienes de las cosas que te sientan mal? ¿te haces revisiones médicas con regularidad? ¿procuras no forzar la máquina y la mantienes bien engrasada y a punto, o cuidas mejor de tu coche que de ti?...)
- Sensualidad y sexualidad
- Entorno
¿Cómo lo estás haciendo? ¿te estás cuidando bien y te estás dando lo que necesitas en los seis aspectos? ¿en cuáles sí y en cuáles no? ¿qué necesitas darte? ¿más horas de sueño? ¿una alimentación saludable y equilibrada? ¿unas clases de yoga, de remo o de baile? ¿una revisión médica? ¿eliminar medicamentos o quizá tomarte los que necesitas? ¿cambiar la disposición de los muebles? ¿arreglar una habitación para que sirva mejor a tus propósitos? ¿Un/a amante calid@ y apasionad@?...
Elige uno de los que no estés cuidando suficientemente y piensa qué podrías hacer para cuidarte mejor. Elige algo que sea motivador y que te permita obtener un éxito que sirva de base para nuevos retos. Por ejemplo, si llevas toda la vida haciendo régimen y peleándote con la comida, será mejor que no empieces por ahí. Mejor abordas ese tema cuando hayas obtenido éxito en otros frentes.
Un saludo, herman@s caminantes