Tus potencialidades


Hola a tod@s de nuevo: hoy vamos a hablar de nuestras potencialidades y de cómo actualizarlas para poder disponer de ellas en caso de que no estemos utilizándolas satisfactoriamente.

Todos nosotros venimos al mundo llenos de posibilidades listas para desarrollarse. Cuando encontramos un entorno favorable, estas potencialidades van desarrollándose armónicamente a lo largo de nuestra vida; pasan de la potencia al acto y encuentran vías para su desarrollo.

Cuando nuestras potencialidades no encuentran un ambiente adecuado para su desarrollo no desaparecen sino que siguen ahí como tales potencias, sin llegar a actualizarse.

El ejercicio que propongo a continuación tiene por objeto, por una parte, hacer conscientes esas potencialidades, recordarte que están ahí disponibles para tí, y por otra, hacer que se actualicen y pasen de la potencia al acto de forma que contribuyan a mejorar tu vida y hacerla más satisfactoria. Como siempre, deberás hacer el ejercicio durante al menos mes y medio para notar sus efectos. Es una meditación nocturna para ampliar tus límites y ayudarte a desarrollar todas tus capacidades inexplotadas


Ejercicio: Tus potencialidades

Antes de irte a dormir, instálate en un lugar cómodo, cierra los ojos y respira tranquilamente.

Imagínate que tus potencialidades sin desarrollar, todas las virtudes, cualidades, capacidades y posibilidades de logro que se te concedieron al nacer y no has utilizado, se hallan contenidas en un pequeño cilindro en tu interior.

Discúlpate por haberlas ignorado hasta ahora y asegúrales que vas a devolverles el lugar que les corresponde en tu vida. Abre el cilindro y déjalas encontrar un hogar dentro de ti en el que instalarse.

Míralas con atención y busca una para acompañarte durante todo el día de mañana, ¿qué necesitas darte? ¿sabiduría, fortaleza, generosidad, atención, perseverancia, tolerancia, amor, consideración...? ¿cuál es su nombre? ¿y su aspecto? ¿qué puede hacer por tí si le das entrada en tu vida?

A lo largo del día, recuerda su existencia, agradécele su compañía y pídele ayuda cuando la necesites.

De nuevo meditando antes de dormir, recuerda en qué forma te ayudó, dale las gracias y de nuevo busca compañía/s para el día siguiente

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