Querer y querer bien
No es lo mismo querer a alguien que querer a ese alguien bien. En el caso de los padres y sus hijos, eso implica ser capaz de delegar responsabilidades para dejar que la otra persona vaya asumiéndolas según va estando preparada para ello; educar es preparar para la edad adulta y para la asunción de responsabilidades y ¿cómo lograrán esos niños convertidos en adultos ser responsables cuando no se les ha exigido nunca la menor responsabilidad?.
El mundo está lleno de mamás y papás que quieren mucho a sus retoños y se lo demuestran evitándoles asumir sus responsabilidades: el cariño de mamá no sabe freír un huevo aunque ya tiene 30 años, el cariño de papá no ha tenido que hacer una gestión jamás porque papá se ha ocupado de ellas, tantos cariños de mamá y papá que no han aprendido a pensar porque todo se lo han dado pensado, no han aprendido a decidir porque todo se lo han decidido y no han aprendido a resolver porque todo se lo han dado resuelto, y hoy esos cariños de mamá y papá son personas mermadas que no han aprendido a responsabilizarse de sí mismas porque ya había un responsable en sus vidas y no eran ellos.
Querer bien a alguien es animarle a que asuma la responsabilidad de su vida, darle a ese alguien toda la responsabilidad que sea capaz de manejar en función de su edad y circunstancias, enseñarle a valerse por sí mism@ en todos los ámbitos de la vida y animarle a hacerlo en cada momento.
Idealmente la vida debería consistir en adultos que educan a adultos pero en la realidad abundan los niños crecidos educando a niños...
Querer bien es ayudar a ese alguien a quien quieres a ser responsable de sí mism@, si no es eso lo que estás haciendo, estás queriéndole muy mal.
El mundo está lleno de mamás y papás que quieren mucho a sus retoños y se lo demuestran evitándoles asumir sus responsabilidades: el cariño de mamá no sabe freír un huevo aunque ya tiene 30 años, el cariño de papá no ha tenido que hacer una gestión jamás porque papá se ha ocupado de ellas, tantos cariños de mamá y papá que no han aprendido a pensar porque todo se lo han dado pensado, no han aprendido a decidir porque todo se lo han decidido y no han aprendido a resolver porque todo se lo han dado resuelto, y hoy esos cariños de mamá y papá son personas mermadas que no han aprendido a responsabilizarse de sí mismas porque ya había un responsable en sus vidas y no eran ellos.
Querer bien a alguien es animarle a que asuma la responsabilidad de su vida, darle a ese alguien toda la responsabilidad que sea capaz de manejar en función de su edad y circunstancias, enseñarle a valerse por sí mism@ en todos los ámbitos de la vida y animarle a hacerlo en cada momento.
Idealmente la vida debería consistir en adultos que educan a adultos pero en la realidad abundan los niños crecidos educando a niños...
Querer bien es ayudar a ese alguien a quien quieres a ser responsable de sí mism@, si no es eso lo que estás haciendo, estás queriéndole muy mal.
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