Querer bien 2
De nuevo me surgen al paso las diferencias entre querer y querer bien. Es el caso de una amiga que el otro día me contaba que va a casarse este año. Aunque no lo sé con seguridad, diría que su relación es bastante reciente; mi amiga tiene 40 añitos y el futuro novio 70.
Yo no dudo que la quiera pero ¿la quiere bien? porque queriendo a la mujer, y sobre todo proponiéndole matrimonio, se asegura también una enfermera, alguien joven para cuidarle en su decrepitud, lo que sin duda le resulta muy conveniente al abuelo. Al proponerle matrimonio ¿no es consciente del futuro que le está preparando a ella? Es muy difícil de creer que a un hombre con una inteligencia normalita, no le dé a ojo lo muy malos que pueden ser los próximos años para ella; visto desde fuera es difícil ignorar el inmenso egoísmo que implica la propuesta, dada la enorme diferencia de edad.
LA QUIERO, qué disculpa tan cojonuda para joderle la existencia a la gente, y es que sí, será verdad, pero más verdad todavía es ME QUIERO y es que así somos los humanos. Esta verdad tan banal es la que no conseguimos recordar: que por mucho que queramos a la gente, solemos querernos mucho más a nosotros mismos, que por mucho que nos quieran, suelen quererse mucho más a sí mismos, que nuestro amor suele ser ferozmente egoísta, que por supuesto que queremos lo mejor para la persona a la que amamos pero sobre todo queremos lo mejor para nosotros y cuando su bien y el mío se enfrentan optamos por nosotros y seguimos llamándolo amor.
Y es que, en caso de conflicto entre mis intereses y los de otra persona ¿cuánta gente optará por el bien del otro? ¿cuánta gente lo hará no siendo ese otro un hijo o un compañero de vida entretejido en las fibras de nuestro corazón? Hace falta un amor muy grande y generoso para eso y habitualmente nos movemos con amores pequeños, mezquinos y autocomplacientes.
Así que te recomiendo unas cuantas preguntas poderosas cuando necesites ganar un poco de consciencia en tu vida amorosa
¡ME QUIERE! Sí, vale, genial. Pero ¿te quiere bien? TE QUIERO estupendo y estupendo pero ¿te quiero bien? La pregunta debería ser siempre ¿me quiere bien? ¿su manera de quererme me sirve? Y es que da igual lo mucho que te quieran si esa manera de querer no te vale, si no es la forma en que quieres que te quieran.
Igualmente, antes de decirle a alguien "te quiero", estupenda afirmación que permite las mayores canalladas, deberíamos preguntarnos a nosotros mismos ¿te quiero bien? y ¿para qué te quiero? Y es que querer sólo no es ni de lejos suficiente, lo que realmente importa es "querer bien", es que te "quieran bien". De no ser así, solit@ se está muy bien.
Y con estas reflexiones os dejo. ¿Qué pensáis vosotr@s?
Yo no dudo que la quiera pero ¿la quiere bien? porque queriendo a la mujer, y sobre todo proponiéndole matrimonio, se asegura también una enfermera, alguien joven para cuidarle en su decrepitud, lo que sin duda le resulta muy conveniente al abuelo. Al proponerle matrimonio ¿no es consciente del futuro que le está preparando a ella? Es muy difícil de creer que a un hombre con una inteligencia normalita, no le dé a ojo lo muy malos que pueden ser los próximos años para ella; visto desde fuera es difícil ignorar el inmenso egoísmo que implica la propuesta, dada la enorme diferencia de edad.
LA QUIERO, qué disculpa tan cojonuda para joderle la existencia a la gente, y es que sí, será verdad, pero más verdad todavía es ME QUIERO y es que así somos los humanos. Esta verdad tan banal es la que no conseguimos recordar: que por mucho que queramos a la gente, solemos querernos mucho más a nosotros mismos, que por mucho que nos quieran, suelen quererse mucho más a sí mismos, que nuestro amor suele ser ferozmente egoísta, que por supuesto que queremos lo mejor para la persona a la que amamos pero sobre todo queremos lo mejor para nosotros y cuando su bien y el mío se enfrentan optamos por nosotros y seguimos llamándolo amor.
Y es que, en caso de conflicto entre mis intereses y los de otra persona ¿cuánta gente optará por el bien del otro? ¿cuánta gente lo hará no siendo ese otro un hijo o un compañero de vida entretejido en las fibras de nuestro corazón? Hace falta un amor muy grande y generoso para eso y habitualmente nos movemos con amores pequeños, mezquinos y autocomplacientes.
Así que te recomiendo unas cuantas preguntas poderosas cuando necesites ganar un poco de consciencia en tu vida amorosa
¡ME QUIERE! Sí, vale, genial. Pero ¿te quiere bien? TE QUIERO estupendo y estupendo pero ¿te quiero bien? La pregunta debería ser siempre ¿me quiere bien? ¿su manera de quererme me sirve? Y es que da igual lo mucho que te quieran si esa manera de querer no te vale, si no es la forma en que quieres que te quieran.
Igualmente, antes de decirle a alguien "te quiero", estupenda afirmación que permite las mayores canalladas, deberíamos preguntarnos a nosotros mismos ¿te quiero bien? y ¿para qué te quiero? Y es que querer sólo no es ni de lejos suficiente, lo que realmente importa es "querer bien", es que te "quieran bien". De no ser así, solit@ se está muy bien.
Y con estas reflexiones os dejo. ¿Qué pensáis vosotr@s?
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