Aprendizaje, voluntad y deseo




No es lo que aprendemos lo que hace mejorar nuestras vidas, sino lo que ponemos en práctica de aquello que aprendemos, lo que integramos.

Para integrar cosas nuevas en nuestras vidas se requiere un esfuerzo de partida. Resulta trabajoso hacer un hábito de algo que hasta ahora no formaba parte de nuestra vida; así, si lo que elegimos no es muy deseable, o si  no tenemos claro para qué deseamos eso, posiblemente no persistamos el tiempo suficiente para convertirlo en parte de nuestra vida. Es muy habitual confundir la falta de deseo con la falta de voluntad.

Para que no te ocurra, cuando decidas introducir un cambio en tu vida, en lugar de tratar de forzar la voluntad, harás bien chequeando el deseo ¿Es realmente importante para ti? ¿Para qué quieres conseguir eso? ¿Podrías conseguir lo mismo de alguna otra manera que encaje mejor con tu forma de ser? ¿Qué ganas si lo consigues? ¿Qué pierdes si lo consigues?

Una vez hecho ésto y con las ideas más claras, si vas a perseverar, traza la ruta que has de seguir y ponte en marcha


No necesitamos forzar la voluntad si nos empuja el deseo. Aprende lo que deseas aprender y serás un genio.

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