Esas falsedades en las que creemos

Amor


Todo el mundo en esta sociedad cree desear amor, estar buscando amor, amor de pareja, amor sexual.  ¿Verdad? 

Y sin embargo, para mí que no es así, que sí es cierto el deseo de amor pero no la búsqueda, y es que en general lo que realmente buscamos cuando creemos buscar amor es reconocimiento -y si halagan nuestra vanidad creemos haberlo encontrado-, sexo -aunque sea barato, aunque esa persona no se dé y ni tan siquiera se preste- y compañía, las más de las veces esa compañía distraída que en realidad no está, que en realidad no nos ve, compañía que nos quita la soledad pero no nos acompaña. Así, en realidad nuestra búsqueda no está orientada a encontrar el amor sino su remedo, una falsa sombra que durante un tiempo nos proporciona una falsa tranquilidad: la de haber dejado de estar solos.

¿Por qué nuestra búsqueda de amor acaba derivando en estos pobres sustitutos que nos llenan de insatisfacción y nos hacen anhelar algo distinto y mejor? Porque son territorio seguro; no nos dan lo que queremos pero nos mantienen a salvo del miedo y la vergüenza: miedo a no ser dignos de amor, vergüenza de no ser las personas que pretendemos ser.

No buscamos amor porque éste implica desnudez y fragilidad, implica ponerse por entero en las manos de otro y confiar en su capacidad de amar y de amarme, confiar en que ese alguien pueda conocerme y aún así quererme, implica ser capaces de aceptar y mostrar nuestra luz y nuestras sombras y compartirlas, implica ser amables con nosotros mismos y con la persona a la que amamos. 

Y ahora díme, tú que me lees ¿cuántas personas conoces capaces de vivir con su luz y sus sombras, de ser amables consigo mismas, de mostrarse tal cual son? ¿cuántas que se atrevan a mirarse y que al hacerlo sientan orgullo y bienestar, que sientan que están bien como son? Esas sí, cuando busquen no estarán buscando sexo consolador que mantenga fuera la noche, ni reconocimiento a la falsa imagen de sí que tanto esfuerzo cuesta crear y mantener, ni compañía de la que te mantiene jodidamente solo cuando la noche es oscura y estás a solas con tus pensamientos.

Ahora para un momento y piensa, ¿cuál es tu grupo? Si no es el de los buscadores de amor sino el de los buscadores de sombras, elige cambiar de grupo.

Recuerda que has venido al mundo para vivir una buena vida. Recuerda también que nadie sino tú tiene la obligación de procurártela.

¿Es eso lo que estás haciendo?

Comentarios

  1. Creo que efectivamente la humanidad busca amor, porque nacimos fruto del amor y existimos para amar. Desafortunadamente los tiempos que corren han contribuido a que muchos se amen a si mismos y eso deja un inmenso vacío en el corazón y les llena de sombras porque se van quedando solas. Afortunadamente, el remedio esta en nuestras manos, porque esta en nosotros la capacidad de darnos a los demás, haciendo pequeños servicios que no nos costaran nada, pero que valen mucho, basta con sonreír, aun cuando el corazón pueda estar triste y si todos hacemos este gran servicio, estaremos contribuyendo a que todos a tu alrededor sean mas amorosos y también mas felices. 😉

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  2. Hola Luciérnaga: gracias por tu comentario. Yo también creo que hemos nacido para amar aunque no coincido con tu apreciación sobre la gente que se ama a sí misma. Creo que si la gente realmente se amase a sí misma, el mundo sería un lugar mucho mejor; No es la gente que se ama a sí misma la que no es capaz de amar sino la que no se quiere ¿a quién puedes querer si no te quieres? ¿cómo podrás aceptar amor si no te sientes dign@ de él? Es la gente que no puede quererse la que lleva un inmenso vacío en el corazón.

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