Nuestro nido

Fotografía
Esta noche doy vueltas insomne en la cama, así que me fijo en lo que hace Moisés. A Moisés, ahí le tenéis, le gusta dormir conmigo, pero cuando lo hace yo también duermo así que no me había fijado en su comportamiento hasta ahora. Hoy, incapaz de dormir, le presto atención.
Lo que hace Moisés cada vez que me muevo o me doy la vuelta, es resituarse a mi lado; me muevo y se mueve para pegarse de nuevo a mí, de forma tan inconsciente como incansable con lo que pasamos la noche en un baile sin fin.

Diría que soy su nido, mi cuerpo es su nido, el lugar que le hace sentirse seguro mientras duerme.
Entonces pienso en las teorías que dicen que los niños deben dormir en su cama y no en la de los padres y blabla. Si un gato, la esencia de la independencia, un animal que no vive en manada, tiene tal necesidad de contacto ¿cuál es la nuestra? ¿hasta dónde llega esa necesidad de proximidad en los humanos? ¿hasta qué punto el contacto de un cuerpo cálido contribuye al bienestar y a la reducción del estrés? ¿Qué mejor manera de darle a tus hijos tranquilidad y seguridad que ofrecerles tu cuerpo como nido? cuentan con tu protección, déjales que puedan sentirlo así.

Si a nuestras parejas, nuestros amigos, nuestros ancianos padres o nuestros hijos en lugar de darles consejos, les diésemos nuestro cuerpo como refugio, el mundo sería un lugar mucho mejor para vivir, y es que somos animales sociales. Lo mejor que puede pasarnos cuando el miedo acecha, es tener junto a nosotros a ese grupo de animales que es el nuestro, a esos que comparten con nosotros la intimidad, saber que hay alguien que nos quiere y que está ahí, dispuesto a acogernos, transmitiéndonos su amor. No hemos cambiado tanto desde la horda, no hay mejor refugio en la noche que el cuerpo de los que amas alejando el miedo, la soledad, la oscuridad, su cuerpo ofrecido como fuente de seguridad, de calor, de vida. El mejor de los nidos.
Si quieres aliviar el sufrimiento de alguien, deja que tu cuerpo le envuelva y le acoja en el rato de la siesta, a la hora de dormir, mientras os relajáis en la playa o en el campo... Dale todo tu amor y un nido en el que durante un rato pueda descansar. Estarás ayudando y ayudándote.

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