Ser y parecer

No es ninguna novedad pero en muchas ocasiones es una reflexión inevitable: si  parte del tiempo que dedicamos a cuidar nuestro aspecto la dedicásemos a cuidar nuestro ser, el mundo sería un lugar mucho mejor para vivir. Lo peor es que en demasiadas ocasiones cuidar nuestro cuerpo no sólo no es cuidarnos sino que es un puro y duro maltratarnos.

Viene al caso porque he pasado por Mercadona y cuando estaba cargando en el coche la compra entraba una pareja, sesenta o sesenta y tantos tenían ambos; ella, montada sobre unos tacones de aguja de 15 cm y con un pantalón tan corto que se le veía el culo, por poco se mata del traspiés.

La pobre mujer resultaba bien patética; las  ganas de estar guapa son legítimas pero si a los sesenta y tantos tu mejor baza para gustar es tu culo, muy mal estás cuidando de ti y muy poco has aprendido en tan largo trayecto. Con ese intento absurdo de negar el tiempo te estás condenando a la inseguridad y es que, por mucho que te empeñes, a esa edad no puedes ganar en la competición a Miss Cuerpazo.

Es verdad que encuentro mujeres de mi edad llenas de creencias acerca de la estupidez de los hombres y de la necesidad de aparentar 22 para tener un hombre a su lado, la pregunta es ¿estás buscando el tipo de hombre cuyo interés primordial en ti radica en tu culo? ¿te vas a sentir amada, reconocida y respetada? ¿vas a poder compartir cualquiera de las cosas que hacen la vida digna de ser vivida con ese hombre?

En esa competencia ¿cuál es el mensaje que estás enviándole al mundo y a ti misma? Que tu ser no vale nada y eso no es cierto, ni de coña lo es, pero mientras actúes de acuerdo a ese presupuesto y busques fuera la confirmación de tu valía, no encontrarás lo que hay de valioso en ti, lo que te hace única, aquello que en tí es especial.

Ojalá llegues a descubrirlo y empieces a cuidarte y a tratarte con el cariño y el miramiento que le dedicarías al ser más maravilloso de la tierra y es que justo eso es lo que eres, justo eso es lo que somos todos, el ser más maravilloso de la tierra. Cuando dejes de mirar fuera y dirijas tu mirada hacia ti, descubrirás que tu esencia es perfecta, que con el culo ajado y la cara surcada de arrugas se puede ser maravillosamente bella y que un hombre con un bello interior se sabrá el ser más afortunado de la tierra cuando compartas con él tu culo caído y arrugado y no deseará ningún otro en este mundo porque justo ése es el que forma parte de ti y tú eres un milagro.

Saludos compañeros, que la belleza de cada uno de nosotros se revele para que un día cercano alumbremos entre todos el paraíso. ¿Tonta utopia u objetivo perfectamente alcanzable? ¿Qué opinas tú?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dign@s de la vida

Esas falsedades en las que creemos

El Chamán Urbano de Ramiro J. Álvarez (2)