Jornadas de Coaching en Alicante
Este fin de semana son las I Jornadas de coaching, inteligencia emocional y PNL de Alicante y tengo una pequeña intervención que he llamado "mi gato, el coaching y yo".
Estoy más "excitada" que nerviosa: ilusionada y con muchas ganas de ser capaz de transmitir eso que quiero contar.
¿Qué es lo que quiero compartir? Que lo mejor del Coaching está en el proceso de coaching, en la experiencia de lo que es y de lo que aporta; que es genial aprender coaching para formarse como coach pero que lo auténticamente genial es realizar un proceso de coaching y vivir lo que el coaching puede darte. Un curso de coaching te permite aprender muchas cosas sobre el Coaching, un proceso de coaching hace que aprendas muchas cosas sobre ti mismo y que descubras que los límites están donde tú los pongas, que tus capacidades y posibilidades son ilimitadas.
Creo que el primer paso para quien quiera acompañar a las personas a realizar la transición entre quienes son y quienes desean ser sería vivir esa transición en primera persona.
También me gustaría contar por qué, entre tantas opciones como existen en el mercado de la felicidad, elegir el coaching. No es porque yo me haya formado en coaching aunque podría parecerlo, es justo al revés, yo me he formado en coaching porque hice un proceso de coaching que cambió mi vida, mi manera de percibir el mundo y sobre todo mi manera de percibirme a mí misma; no sólo cambió mi vida, me cambió.
¿Que haya sido así para mí implica que será así para todo el mundo? La respuesta es no; tienes que haber llegado a un punto de tu vida en que estés dispuest@ a asumir responsabilidad por lo que en ella ocurre, asumir que tu vida es como es en este momento porque lo que has hecho y lo que no has hecho te han llevado ahí, que ni tu historia antigua ni lo que te rodea ahora han construido tu vida, que han sido tus acciones y tus elecciones las que te han traído al punto en el que ahora estás.
Tienes que estar dispuest@ a asumir que cuando las cosas no funcionan puedes hacer dos cosas, quejarte o cuidarte y que cuando siguen sin funcionar quizá sea porque estés dedicando mucho más tiempo a lo primero que a lo segundo. Si te has hartado de quejarte y quieres empezar a cuidarte, entonces sí, prueba con el coaching.
El coaching te ayuda a descubrir la cantidad de posibilidades que existen cuando aprendes a mirar, la cantidad de capacidades y posibilidades que duermen en ti y que pueden ser activadas. Cuando las ves, dejas de quejarte para empezar a cuidarte.
Y de nuevo ¿por qué el coaching? ¿Por qué algo con un nombre tan estúpido puede ser la opción más inteligente? ¿Por qué utilizar el coaching como herramienta de cambio en lugar de otra cosa?
¿Habrás resuelto tus problemas para siempre? Pues mira, NO. Un problema es un reto al que debes dar respuesta y del que sales fortalecido y más sabio, por lo que no es en absoluto deseable que los problemas desaparezcan. Lo que sí habrás conseguido es encontrar mil maneras de afrontarlos y un millón de capacidades tuyas para hacerlo.
Sobre todo, habrás encontrado tu inmensa riqueza, esa mina que yacía en ti sin explotar y que ahora funciona a pleno rendimiento. Ya no esperarás que la vida te vaya bien sino que buscarás activamente cómo irte bien a ti mismo y a la vida. Para eso sirve un proceso de coaching, para eso al menos me sirvió a mí y sigue sirviéndome cada día.
¿Mi vida es perfecta? Para nada, mi vida no es perfecta pero yo sí. Y vosotros también.
No hace falta una vida perfecta, hace falta una vida disfrutada plenamente y un para qué que nos haga levantarnos llenos de ilusión cada mañana.
Si esa es vuestra aspiración pero no vuestra realidad, un proceso de coaching puede ayudaros. Lo hizo conmigo.
Estoy más "excitada" que nerviosa: ilusionada y con muchas ganas de ser capaz de transmitir eso que quiero contar.
¿Qué es lo que quiero compartir? Que lo mejor del Coaching está en el proceso de coaching, en la experiencia de lo que es y de lo que aporta; que es genial aprender coaching para formarse como coach pero que lo auténticamente genial es realizar un proceso de coaching y vivir lo que el coaching puede darte. Un curso de coaching te permite aprender muchas cosas sobre el Coaching, un proceso de coaching hace que aprendas muchas cosas sobre ti mismo y que descubras que los límites están donde tú los pongas, que tus capacidades y posibilidades son ilimitadas.
Creo que el primer paso para quien quiera acompañar a las personas a realizar la transición entre quienes son y quienes desean ser sería vivir esa transición en primera persona.
También me gustaría contar por qué, entre tantas opciones como existen en el mercado de la felicidad, elegir el coaching. No es porque yo me haya formado en coaching aunque podría parecerlo, es justo al revés, yo me he formado en coaching porque hice un proceso de coaching que cambió mi vida, mi manera de percibir el mundo y sobre todo mi manera de percibirme a mí misma; no sólo cambió mi vida, me cambió.
¿Que haya sido así para mí implica que será así para todo el mundo? La respuesta es no; tienes que haber llegado a un punto de tu vida en que estés dispuest@ a asumir responsabilidad por lo que en ella ocurre, asumir que tu vida es como es en este momento porque lo que has hecho y lo que no has hecho te han llevado ahí, que ni tu historia antigua ni lo que te rodea ahora han construido tu vida, que han sido tus acciones y tus elecciones las que te han traído al punto en el que ahora estás.
Tienes que estar dispuest@ a asumir que cuando las cosas no funcionan puedes hacer dos cosas, quejarte o cuidarte y que cuando siguen sin funcionar quizá sea porque estés dedicando mucho más tiempo a lo primero que a lo segundo. Si te has hartado de quejarte y quieres empezar a cuidarte, entonces sí, prueba con el coaching.
El coaching te ayuda a descubrir la cantidad de posibilidades que existen cuando aprendes a mirar, la cantidad de capacidades y posibilidades que duermen en ti y que pueden ser activadas. Cuando las ves, dejas de quejarte para empezar a cuidarte.
Y de nuevo ¿por qué el coaching? ¿Por qué algo con un nombre tan estúpido puede ser la opción más inteligente? ¿Por qué utilizar el coaching como herramienta de cambio en lugar de otra cosa?
Os lo cuento desde mi experiencia como coachee
- Para empezar, porque el Coaching cree en las personas, en que poseen todo lo que necesitan para desarrollar una vida plena, cree que tienen las respuestas que necesitan para iluminar sus vidas. Así, el Coaching no da consejos ni respuestas sino preguntas que puedan servirle al cliente para dar respuesta a sus necesidades
- Porque pone el cambio en manos del cliente y le pone a trabajar para conseguir eso que quiere. El cliente asume unos compromisos de cambio que implementa hasta la siguiente sesión
- Porque le urge a centrarse en lo que quiere, ¿qué quieres? ¿para qué lo quieres? ¿cómo lo quieres? ¿cuándo lo quieres? ¿con quién lo quieres? ¿hasta dónde lo quieres?
- Porque le pone delante su responsabilidad: ¿qué vas a hacer para conseguirlo ? ¿cuál será tu primer paso? ¿y el siguiente? ¿qué harás después?
- Porque revisa cómo están yendo las cosas y le recuerda al cliente en todo momento que para que las cosas cambien debe realizar su parte: de los compromisos que asumiste esta semana ¿qué has hecho?. Si no lo has hecho ¿qué lo impidió?
- Porque cada vez pone foco en lo que el cliente desea: ¿qué quieres conseguir con la sesión de hoy?
- Porque es un proceso, si se corta en sus primeras fases, no funciona porque no llegan a implementarse los primeros pasos que son los que proporcionan la fuerza, el entusiasmo y la energía para avanzar. Para que haya un cambio, debe darse un proceso, si no hay proceso, no hay coaching. ¿Esto parece una pega? No lo es, si el proceso se mantiene de forma continuada durante un corto período de tiempo, pongamos mes y pico dos meses, dependiendo del objetivo y del estado del coachee, el cliente ya está en marcha y el cambio va afectando a áreas que ni siquiera estaban en el foco de la intervención; al cambiar algo en una parte, muchas partes del sistema cambian.
- Porque ayuda a ver, aceptar y disfrutar capacidades, posibilidades y oportunidades que no veíamos, que no sabíamos que existiesen, que no utilizábamos.
- Porque nos pone en contacto con nuestro mejor yo y nos ayuda a sacarlo a la luz y ponerlo a funcionar.
- Porque todo esto que parece un milagro, lo consigue en un tiempo asombrosamente corto; los cambios se ven en muy poco tiempo y son cambios duraderos. Al menos en mi experiencia así ha sido y en el trabajo que voy haciendo con mis coachees veo eso mismo:
- desarrollo de capacidades
- mayor confianza en sí mism@s, en la gente y en la vida
- paz, serenidad, alegría...
- ampliación del mundo (la visión sobre las posibilidades, oportunidades y ámbito de actuación se actualizan y dan como resultado un mundo más amplio para el coachee)
Sobre todo, habrás encontrado tu inmensa riqueza, esa mina que yacía en ti sin explotar y que ahora funciona a pleno rendimiento. Ya no esperarás que la vida te vaya bien sino que buscarás activamente cómo irte bien a ti mismo y a la vida. Para eso sirve un proceso de coaching, para eso al menos me sirvió a mí y sigue sirviéndome cada día.
¿Mi vida es perfecta? Para nada, mi vida no es perfecta pero yo sí. Y vosotros también.
No hace falta una vida perfecta, hace falta una vida disfrutada plenamente y un para qué que nos haga levantarnos llenos de ilusión cada mañana.
Si esa es vuestra aspiración pero no vuestra realidad, un proceso de coaching puede ayudaros. Lo hizo conmigo.
Un saludo, compañeros caminantes
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