Feliz 2015


Con la llegada del 2015, me he pasado el rato oyendo por todas partes, en las tiendas, el autobús y por las calles, eso de "que no sea peor que éste". La gran mayoría de la gente desconocida a la que le he dicho "que tengas un año maravilloso", ha respondido al descuento "que no sea muy malo", "que no sea peor que éste"... Parece mentira la cantidad de formulaciones tristes y resignadas que se han intercambiado estos días.

Claro que en realidad es una tontería desearle a la gente un feliz año, lo que deberíamos desearle es que se dé un feliz año, eso sí tiene sentido.

Ya os he contado que trabajo en la Universidad de Alicante, en la Biblioteca de Filosofía y Letras. Lo que no sé si he dicho es que es un sitio fantástico para trabajar: la Universidad es preciosa, nos pagan puntualmente, el público en general es encantador... Pero lo mejor de todo es la gente con la que trabajo: mis superjefes, a los que hasta este momento no conocía y que han respondido muy bien al problema personal que se me planteaba con mi situación familiar -gracias, Rafa Plá-; la gran jefa de la Biblioteca, Reme Blanes, que me ha dado todas las facilidades; mi jefa directa, la estupenda María Játiva, que equilibra sabiamente su vida personal y profesional, tan complicadas en estos momentos; mis compañeros de la Biblioteca, todos distintos, cada un@ de ell@s una persona única y especial. He tenido una inmensa suerte con tod@s ell@s.

Raquel
Aunque quizá os hable de todas estas personas en otro momento, hoy quería hablar de una de mis compañeras, Raquel. Ayer era su cumpleaños y le escribí para felicitarla y desearle un feliz año. 

Me contestó con esta maravillosa frase: LO HAREMOS FELIZ. Fantástica formulación llena de sabiduría y es que el alma de Raquel, como su cara, está hecha de luz. Es alegre, generosa, fuerte, despierta,vital... una de esas personas que derraman alegría a su alrededor. Raquel, que pese a lo joven que es tiene un alma sabia, clavó la esencia del asunto en tres palabras: lo haremos feliz.


Hoy me escribe de nuevo para enviarme el lema de su padre, absolutamente genial, que encabeza este post: la vida hay que hacerla bonita. Es la gente como Raquel y su padre la que hace que la vida sea bonita, así que a ti que me lees te deseo eso mismo para este año: haz bonita la vida.

Un abrazo, compañer@s caminantes


Lo sabéis. ¡Hace una ilusión tremenda que comenten en tu blog! Cada comentario es una alegría y un empujón para seguir. Si lo deseas deja tu comentario. Si no... igualmente gracias por tu visita. Besos

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dign@s de la vida

Esas falsedades en las que creemos

El Chamán Urbano de Ramiro J. Álvarez (2)